(Diario Financiero, 29 de diciembre de 2025)
El año 2025 ha sido complejo para el sistema eléctrico nacional. En un escenario de eventos climáticos extremos frecuentes, mayores exigencias regulatorias, episodios críticos como el apagón nacional de febrero o errores históricos en el cálculo tarifario que derivaron en cobros en exceso en las cuentas de luz y en la salida del entonces ministro de Energía, Diego Pardow, el Ranking de Calidad del Servicio Eléctrico 2025 entrega una señal relevante sobre cómo está respondiendo la distribución en Chile y quiénes están dando lecciones en la industria.
Este año, aunque 16 empresas mejoraron su posición, siete retrocedieron en la medición que la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) realiza anualmente.
Construido a partir de los reclamos de clientes, el índice de continuidad del suministro y la Encuesta de Calidad del Servicio Eléctrico (ECSE), el ranking clasifica a 24 empresas distribuidoras y vuelve a evidenciar una brecha estructural en la industria: mientras algunas compañías logran avanzar en indicadores de calidad, el sistema en su conjunto opera en un contexto de alta tensión.
En esta edición, el primer lugar lo obtuvo la Cooperativa Eléctrica Curicó (CEC), que escaló desde la segunda posición en 2024. Le siguen EEPA, en el segundo puesto, y Coopelan, en el tercero, que mantuvo su ubicación respecto del año anterior.
El top 10 lo completan Edelmag, Edecsa, Chilquinta, Codiner, Copelec, Emelca y Coelcha.
Enel no tiene un lugar este año en el ranking, y el documento oficial de la SEC señala que la razón de su ausencia, y también la de Cooperativa Eléctrica Paillaco Ltda, es “la existencia de procedimientos administrativos y/o judiciales pendientes”.
Este resultado evidencia particularmente el buen desempeño de las cooperativas, en contraste con el servicio que los clientes perciben desde las grandes distribuidoras.
Aporte y percepción
Para la gerente de servicios de cambio climático y sostenibilidad de EY, Francisca Contreras, la medición resulta fundamental para la industria porque “combina indicadores técnicos y percepción del cliente”. Añade que en esta edición, las empresas líderes destacan por su innovación y digitalización, mientras que las rezagadas enfrentan mayores dificultades para implementar mejoras en redes más densas y complejas, en un escenario donde la percepción pública se ha visto especialmente tensionada por los episodios recientes de sobrecobros.
Asimismo, advierte que la industria sigue atravesando limitaciones regulatorias y tarifarias que reducen incentivos para inversiones en digitalización y resiliencia. “Hoy, gran parte de los esfuerzos deberían orientarse a mejorar la experiencia del cliente, incorporar prácticas sostenibles y educar en eficiencia energética”, puntualiza.
El gerente general de Cooperativa Eléctrica Curicó, Alejandro Toledo Moreno, coincide en que esta medición cumple un rol clave para la industria, ya que “aporta transparencia y comparabilidad al desempeño de las distribuidoras”. A su juicio, al integrar reclamos, continuidad del suministro y satisfacción de los usuarios, el ranking permite identificar brechas concretas y genera incentivos para elevar los estándares de servicio, con impacto directo en la confiabilidad y experiencia de los clientes.
Para el director ejecutivo de Empresas Eléctricas AG, Juan Meriches, el ranking entrega una “señal del esfuerzo transversal que se está realizando en materia de gestión operacional, mantenimiento de redes y atención a clientes”. Pese a eso, advierte que la distribución enfrenta hoy un escenario más complejo que hace una década, y suma a la ecuación factores externos como el robo de infraestructura.
Los resultados de la ECSE, asociados al ranking, revelan que en la relación precio-calidad, la percepción ciudadana muestra una variación: un 20,9% se declara insatisfecho y un 23,6% se muestra indiferente.
Meriches advierte que la brecha en la percepción del precio debe leerse con cautela, ya que más del 85% de la cuenta eléctrica de un cliente regulado no remunera a la distribuidora, sino que incorpora costos de generación, transmisión, cargos sistémicos e impuestos.
En ese sentido, hace un llamado a seguir mejorando la comunicación con los clientes, explicando de manera “más clara cómo se compone la cuenta eléctrica”.