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Rodrigo Castillo sobre cambio a Licitaciones de Suministro: “La industria de la distribución está enfocada en la implementación de la nueva ley de licitaciones, que genera una serie de cambios, desafíos y nuevas perspectivas”.

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La aprobación en enero de la ley que perfecciona el sistema de licitaciones de suministro eléctrico terminó con las principales incertidumbres de las empresas distribuidoras en el país. Esto, sumado a los positivos resultados obtenidos en la licitación de diciembre, donde ingresaron generadores ERNC y con un precio promedio de US$107 MWh, uno de los más bajos respecto a procesos anteriores, despejó el pesimismo que reinaba en el sector a inicios de 2014.

Y es que antes del nuevo marco regulatorio, el sector de distribución enfrentó el problema importante de lograr la firma de contratos de largo plazo a través de licitaciones establecidas en la ley, “lo que generaba un potencial conflicto a futuro que debería ser solucionado y la ley aprobada se hace cargo de eso: genera condiciones para que la oferta en generación sea más variada y a menores precios”, señala Ramón Galaz, gerente general de Valgesta.

Efecto licitaciones

Rodrigo Castillo, director ejecutivo de Empresas Eléctricas A.G., confirma a Revista ELECTRICIDAD el nuevo horizonte, señalando las próximas tareas del sector: “La industria de la distribución está enfocada en la implementación de la nueva ley de licitaciones, que genera una serie de cambios, desafíos y nuevas perspectivas. Tendremos que trabajar en la reglamentación definitiva, pues habrá un período de acomodamiento y de aprendizaje”.

Según Castillo, este año se “dictarían las bases para una gran licitación (del orden de 15.000 GWh) cuyas ofertas se recibirían en marzo de 2016, siendo más energía de la que las distribuidoras compraron en la última licitación y que fue exitosa. Para esa nueva licitación tenemos perspectivas de reducir aún más el precio y tener un proceso aún más competitivo de lo que logramos en la licitación de diciembre”.

Al respecto, Andrés Romero, secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de Energía (CNE), señala a Revista ELECTRICIDAD: “Esperamos que el próximo proceso de licitaciones, que tendrá lugar durante el segundo trimestre de este año −y que será el estreno de la nueva ley− nos permita una reducción del 25% en los precios durante la próxima década, observando cifras por debajo de los US$100 por MWh y una detención del alza sostenida que han mantenido estos precios”.

María Isabel González, gerente general de Energética, indica que los precios de adjudicación de las licitaciones debieran seguir bajando, aunque advierte que se debe “tener claro que los precios a los usuarios van a subir, ya que las licitaciones adjudicadas en los últimos años han resultado a precios muy por encima de los que hoy pagamos y aquellos comenzarán a aplicarse en los próximos años”.

Próximos desafíos

Con el escenario de las licitaciones despejado, en el sector coinciden en mencionar a la eficiencia energética (EE) como el desafío más próximo en la industria, lo que se realizará en el marco del proyecto de ley sobre la materia que este año el Gobierno deberá ingresar al Congreso.

Rodrigo Castillo sostiene que uno de los pilares para avanzar en eficiencia energética es “entregarle a las personas un rol fundamental en EE y avanzar hacia un esquema más moderno en el cual los ingresos de las empresas distribuidoras no estén asociados directamente con la cantidad de ventas y que, por lo tanto, el mundo de la distribución sea el principal promotor a nivel residencial, comercial e industrial”.

Andrés Romero, por su lado, indica que “se buscará desacoplar los ingresos de las empresas distribuidoras de sus ventas de energía, impulsándolos además a que desarrollen programas de eficiencia energética para sus clientes”.

“Para dar un ejemplo, si logramos conseguir la meta planteada por la Agenda de Energía en esta materia, estaríamos hablando de un ahorro de 20.000 GWh/año, lo que equivale a una capacidad instalada a carbón de 2.000 MW y que por lo tanto podría convertir a la EE en una relevante fuente de energía para nuestro país”, agrega.

En opinión de Ramón Galaz, “parte de la solución está en las propias empresas distribuidoras, que son las que más deberían tener interés en el proceso de gestión de la energía. Además, eso implica desafíos regulatorios y tecnológicos y ahí deben avanzar las distribuidoras, acompañadas de las regulaciones adecuadas”.

Gabriel Olguín, socio director de Power Business Partner y académico de la Universidad de Santiago, plantea que el desafío de la eficiencia energética es un tema complejo porque “existe un incentivo que no hace que las distribuidoras sean proactivas para bajar el consumo eléctrico y la autoridad podría venir con propuestas que afecten el modelo de negocio que tienen. La gran discusión que viene ahora es el desacople de las ventas con los ingresos de las distribuidoras”.

Según el especialista, “para que la eficiencia energética se traduzca en política pública, se tiene que modificar el modelo regulatorio de la distribución, porque hay un incentivo a seguir consumiendo más, con empresas que venden productos que tienden al aumento del consumo eléctrico”.

Daniel Gutiérrez, abogado socio director de BGS Energy, explica que las distribuidoras deben encargarse de “programas de eficiencia energética que deben traducirse en derechos y obligaciones”.

“El derecho que se le da a los distribuidores garantiza la renta que tiene, independiente si el usuario consume menos, a través del mecanismo del desacople, mientras que la obligación es que implementen programas de eficiencia energética para sus consumidores, donde se establezcan metas a cumplir”, precisa Gutiérrez.

Transmisión

Finalmente, otro punto que observa atentamente la industria de la distribución son los cambios que se preparan para el sistema de transmisión que, según Ramón Galaz, “está demasiado ajustado, lo que se traduce en mayor inseguridad y costos del sistema, obviamente que el desarrollo oportuno de la transmisión disminuirá costos y precios, lo que beneficia a las distribuidoras con un acceso a un servicio público más eficiente”.

“Eso también permite usar otros elementos, como eficiencia energética, que son temas que a las empresas distribuidoras sí les importan y que van a ser los más importantes en los próximos años”, puntualiza el especialista.

Conclusiones

• El nuevo marco legal sobre licitaciones de suministro eléctrico despejó la incertidumbre que tenía el sector de distribución a inicios de 2014, pues se aumentó la claridad en las reglas del juego, hay mayor competencia y precios bajos.

• En este escenario, el desafío más próximo de la distribución es avanzar en eficiencia energética, en el marco del proyecto de ley que el Gobierno debería ingresar este año al Congreso.

• La discusión en este tema consideraría eventuales cambios al modelo regulatorio, a través de conceptos como los mecanismos de desacople.

Principales cambios en ley sobre licitaciones de suministro

. La Comisión Nacional de Energía será la responsable de elaborar las bases de licitación, mientras que las empresas distribuidoras cumplirán con los aspectos administrativos del proceso.

• Se instaurará un esquema más flexible para definir los bloques de suministro y se incorporan cláusulas que permitirán a los nuevos proyectos postergar o cancelar su venta de energía en caso de que sus iniciativas se vean retrasadas por procesos inimputables a sus desarrolladores.

• Se concretarán una serie de medidas para prevenir una situación de suministro sin contrato, como licitaciones de corto plazo y transferencias de excedentes. En caso de que se llegue a esa instancia, hasta un límite del 5% del total de la demanda regulada se asignará entre los diferentes generadores que inyectaron energía al sistema durante dichas horas y acorde los volúmenes de energía inyectada.

En caso de que el suministro sin contrato supere el 5% de la demanda, se pagará a las generadoras a costo marginal.

• Se aumentará el límite máximo de los clientes regulados de 2 MW a 5 MW, permitiéndoles a algunos clientes libres acceder a precios determinados por las licitacionesde suministro y, al mismo tiempo, mejorar sus condiciones de negociación ante los generadores.

El futuro de las redes inteligentes

Otro de los desafíos a futuro de la distribución es la implementación de nuevas tecnologías, especialmente en redes eléctricas inteligentes, conocidas también como Smart grid.

Rodrigo Castillo explica que el objetivo de este sistema es “lograr una interacción entre el consumidor y la red de una manera inteligente”.

La red eléctrica inteligente es la integración de los desarrollos en ingeniería eléctrica y tecnologías de la información y comunicación, en la industria eléctrica. Se denominan inteligentes, ya que permite que las áreas de coordinación de protecciones, control, instrumentación, medida, calidad y administración de energía, sean concatenadas en un solo sistema de gestión con el objetivo de realizar un uso más eficiente de la energía.

Ramón Galaz señala que en este tema “el desafío es la innovación tecnológica y aspectos regulatorios, donde está el net billing que va en la línea de las redes inteligentes, pero faltan varios pasos más para avanzar en Smart grid”.

LINK a Revista Electricidad 

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