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Rodrigo Castillo: “La cuenta va a subir igual, pero menos”

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Distintos países han sido escenario de los roadshow que buscan atraer inversionistas para la licitación de suministro eléctrico que se desarrollará el próximo año. La preocupación de los participantes tiene que ver con superar las dificultades de transmisión e interconexión, por lo que el gobierno está garantizando válvulas de escape para superar eventuales restricciones.

El proceso de búsqueda se inició el 22 de junio en Japón y Corea, seguido por Estados Unidos. Empresas como Tepco, Mitsui, JP Morgan y Goldman Sachs se reunieron con la comitiva integrada por representantes de la Comisión Nacional de Energía (CNE) y del Comité de Inversiones Extranjeras (CIE Chile) -delegación de la cual es parte la Asociación Gremial de Empresas Eléctricas (Empresas Eléctricas A.G.)- con el fin de difundir las próximas licitaciones de suministro eléctrico para clientes regulados.

El gobierno busca sumar nuevos actores internacionales al proceso 2016 que contempla un total de energía licitada de 13.750 GWh/año, y para un período de suministro de 20 años, entre el 1 de enero de 2021 y el 31 de diciembre del 2040.

Rodrigo Castillo, director ejecutivo de Empresas Eléctricas A.G., explica que la próxima licitación será muy parecida a la anterior, lo cual significa que se está comprando el 30% de la demanda regulada para los próximos 20 años, lo que se traduce en más de US$ 24.000 millones.

Si bien el trabajo no ha terminado, y el próximo destino es Brasil, con los viajes ya hechos Castillo cuenta cómo las empresas internacionales ven el escenario energético en el país.

-¿Cuáles son los objetivos de esta gira de negocios? 
-Tanto de la licitación misma, como del resultado de los esfuerzos que estamos haciendo para traer nuevos inversionistas, somos bien optimistas. La meta del gobierno es tener al menos tres grandes actores importantes nuevos, y creo que esa es una meta razonable, y he visto mucho interés. Yo soy más modesto. Creo que con que pudiéramos lograr que llegaran dos nuevos actores, pero realmente importantes y en volúmenes de energía significativos, sería un gran avance para el país.

-Además de integrar nuevos actores, ¿se espera reducir los costos de la energía en este minuto? 
-Hay una relación bastante importante entre los dos objetivos. Es decir, nosotros creemos que la forma sana en que los países logran tener mejores precios es generando más competencia. Nuestro país no cree que la manera de lograr precios competitivos sea por intervencionismo. Las experiencias internacionales que han hecho eso han sido extremadamente poco exitosas en el largo plazo. Por lo tanto, la apuesta que han hecho las autoridades, y nosotros como compradores principales de energía en Chile, es que la manera de bajar los precios es aumentando la competencia, y los resultados de la licitación anterior comienzan a darnos la razón.

-¿Qué presentan en los roadshow? ¿Por qué Asia? 
-El criterio que ha tenido tanto la CNE como el Comité de Inversiones Extranjeras ha sido que, a diferencia de los roadshow del año 2006 -en que hicimos grandes seminarios en algunos países e invitamos a empresas o actores que nos parecían que podían interesarse-, ahora lo que hacemos es una lista corta de cuáles son las empresas que creemos que son potenciales interesados, y luego el CIE entra en contacto con ellas y coordina reuniones particulares con cada una. Entonces en lugar de hacer un seminario en que van 100 ó 500 personas, nos reunimos personalmente con cada empresa. En Japón y Corea tuvimos reuniones con 10 empresas, y reuniones larguísimas porque eran pensadas para durar hasta tres horas, en que entrabámos en gran detalle, y en donde la gran mayoría de las empresas ya tenían muchas preguntas precisas que hacer.

-Entonces los participantes están bien enterados de cómo funciona el sistema eléctrico chileno… 
-Algunos de ellos estaban algo menos maduros en sus conocimientos respecto al mercado chileno, y de las licitaciones en particular, y fue muy útil explicárselo. Pero a mí me llamó la atención que un porcentaje muy alto de empresas estaban muy al tanto. Por lo menos el 60%.

-¿Existe preferencia por algún tipo de fuente de energía? 
-Esa es una pregunta que nos hacen cada vez que viajamos, porque todos quieren entender qué es lo que quieres, para poderte ofrecer eso. Chile por ley, y la autoridad ha sido muy clara en señalarlo, tiene un principio de neutralidad tecnológica. No existe ninguna forma de tecnología que sea privilegiada, salvo en aquellos aspectos y de acuerdo a normas que ya existen para fomentar algunas formas de energía, como la Ley 2025 y ciertas exensiones de pago de la transmisión para energías renovables pequeñas, menores a 9 MW. Esas son las únicas dos normas en Chile que están dirigidas a fomentar un cierto tipo de tecnología. Fuera de eso, en el sistema de licitaciones la neutralidad es total.

-Neutralidad más allá de la que la ley establece… 
-La ley posibilita a la autoridad eventualmente establecer principios por vía pública que le permitan privilegiar algo. No estoy diciendo ni siquiera una tecnología, porque podría ser otra cosa, podría ser un tipo de competidor, por ejemplo, privilegiar energías nuevas versus energías existentes. Eso también es una posibilidad que deja abierta la ley. Sin embargo, la autoridad por ahora ha optado por mantener la neutralidad.

Cuello de botella

-Una de las preguntas recurrentes era la fuente de energía. ¿Qué otras son frecuentes? 
-La pregunta más recurrente fue siempre la misma: transmisión. Ellos tienen total claridad de que uno de los cuellos de botella más importantes, y donde tienen la posibilidad de hacer ofertas atractivas y respaldables en el tiempo en nuestras licitaciones, tiene que ver con la interconexión SIC-SING, y que el proyecto fundamental para que la interconexión funcione, que es Polpaico- Cardones, entre en operación. Yo te diría que la principal preocupación que tenían en general todos los potenciales inversionistas tenía que ver con las restricciones de transmisión.

-Y cuál era su respuesta? 
-La autoridad les dio a conocer dos cosas: la primera es que dado que el inicio de suministro que estamos pidiendo es para el año 2021, y el proyecto tanto de interconexión SING-SIC como el proyecto de Polpaico Cardones está pronosticado para 2017 -a más tardar principios del 2018-, creemos que hay un periodo de seguridad suficiente como para garantizar que para el 2021 ya estén listos. Pero aun cuando no lo estuvieran, una de las cosas que la autoridad ha tenido cuidado de establecer en las actuales bases, ha sido disponer de válvulas de escape que le permitan a un operador que hizo la oferta de licitación, y que por motivos que son externos a su propia voluntad o a su propia diligencia, no puede cumplir con esa obligación, tiene derecho a solicitar la postergación hasta por 2 años del inicio de suministro. Esto genera un estrés importante para el sistema y la propia ley establece mecanismos para hacerse cargo de esos periodos en los cuales pudiera hacer falta la energía. Esto ha permitido, por la vía de amortiguar los riesgos, hacer el sistema mucho más competitivo y, precios más atractivos.

-¿Y quién se hace cargo? 
-Esto está dejando del lado de los compradores y del Estado toda la responsabilidad porque las cosas que deban ocurrir, ocurran. Eso significa que si la línea llegara a no estar, efectivamente estamos tomando nosotros el riesgo y haciéndonos cargo de algo que es muy significativo.

-¿Como compradores? 
-La compra regulada, que en definitiva, para decirlo en castellano, son los clientes. Todos los demás somos instrumentos. Quienes compran en definitiva somos todos los chilenos. Lo hacen a través nuestro como un vehículo y de acuerdo a reglas establecidas por el Estado.

EL PRECIO DE LA ENERGÍA

Bajar en un 25% el precio de la licitación eléctrica respecto de 2013 (US$ 128,2/MWh) es la meta que se puso el gobierno para el próximo año. Castillo aclara que esto no va a disminuir las cuentas finales de los clientes en el corto plazo, sino que busca frenar las alzas en el futuro.
-¿De aquí al 2020 los costos no van a disminuir? 
-No. El precio actual de la energía que están pagando los chilenos está del orden de los US$ 93 MWh. Ese es el precio promedio que hoy día estamos pagando. Ese precio corresponde a la mezcla de la licitación del 2007 con precios de US$ 60 por mega con contratos a 10, 12 ó 14 años, con contratos como los de hace un año, con energía a US$ 130 por mega. O sea, es un mix que llega a ese promedio con muchas energías a muy distintos precios.
-Entonces, ¿cómo incide esta rebaja en los costos finales? 
-Hoy día, todos los esfuerzos que estamos haciendo están orientados a intentar que el precio final se acerque lo más posible al promedio real actual. Es decir, a que no se generen importantes aumentos en el costo de la energía. Cuando el gobierno dice “vamos a bajar en un 30% los costos marginales” o “vamos a intentar disminuir en un 25% el precio obtenido en la última licitación”, eso básicamente lo que significa es que la cuenta va a subir igual, pero menos. Lo que estamos haciendo es contener una tendencia alcista que, de haber continuado, nos habría llevado a incrementos de hasta un 40%.

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