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Una nueva ley para la distribución eléctrica es hoy una de nuestras principales prioridades

Entrevista Rodrigo Castillo:

El personero destaca que uno de los grandes desafíos del sector es seguir mejorando la calidad y seguridad, tanto de los servicios como de la infraestructura, pero hacerlo a través de una regulación moderna que permita enfrentarlos de la manera más adecuada.

 

Una nueva normativa para la distribución eléctrica se está discutiendo hoy en Chile. Rodrigo Castillo, director ejecutivo de Empresas Eléctricas A.G. –entidad que reúne a las compañías eléctricas de distribución y transmisión eléctricas a lo largo del país- señala que la nueva realidad tecnológica en la industria eléctrica está llevando a que la gran mayoría de los países, especialmente los más desarrollados, comiencen o ya hayan implementado reformas profundas a este sector.

 

-A modo general, ¿En qué situación se encuentra el sector distribución hoy en Chile? ¿Cuáles son los principales desafíos que enfrenta este rubro?

 

“El sector distribución en Chile ha venido desde hace muchos años cumpliendo de manera muy favorable los objetivos de eficiencia y calidad de servicio que nos habíamos impuesto como sociedad y a través de nuestra actual normativa, en los últimos años, estas mejoras han sido particularmente notorias, especialmente en términos de continuad de servicio”.

 

Sin embargo, cada época impone nuevos desafíos. Los rápidos desarrollos tecnológicos que han comenzado a masificarse en materia de generación distribuida (por ejemplo, paneles solares en casas o edificios), almacenamiento, movilidad eléctrica y capacidad de control y gestión de la demanda a través de redes más inteligentes y la llamada internet de las cosas, suponen hoy desafíos nuevos respecto de los cuales el mundo entero y también nuestro país deben hacerse cargo.

 

A estos desafíos, por supuesto, se le suma una nueva forma de enfrentar desafíos permanentes como los relativos a la seguridad e integridad de las operaciones y nuestra infraestructura. En este sentido, uno de los grandes desafíos del sector distribución es seguir mejorando la calidad y seguridad tanto de los servicios como de la infraestructura, pero hacerlo a la vez a través de una regulación moderna que permita enfrentarlos de la manera más adecuada. El trabajo en una nueva ley para la distribución eléctrica es por lo tanto hoy, una de nuestras principales prioridades”.

 

-Se proyecta a fines de 2017 se iniciará la redacción del anteproyecto de una nueva ley de distribución eléctrica ¿En qué va esta normativa y cuáles son sus principales lineamientos?

 

“La nueva realidad tecnológica en la industria eléctrica está llevando a que la gran mayoría de los países, especialmente los más desarrollados, comiencen o ya hayan implementado reformas profundas a la distribución. Las bases en que estas reformas se han sustentado dicen relación con más innovación en la manera de diseñar y operar los sistemas, mayor integración e inteligencia de las redes, para permitir flujos bidireccionales (pues hoy los clientes también inyectan energía al sistema), mejor coordinación de los consumos, tanto entre clientes como con las empresas, por ejemplo, para hacer posible la masificación de auto eléctricos y la eficiencia energética”.
Empresas de distribución

 

-A juicio de las compañías distribuidoras ¿qué materias debería abordar esta nueva normativa para enfrentar los nuevos requerimientos del mercado energético?

 

“Tal como hemos señalado en varias instancias participativas, creemos que la nueva regulación debiera estar abierta a revisar todos los elementos de la actual normativa, sin ninguna restricción más que el mantener un correcto equilibrio entre las inversiones, su correcta remuneración y por sobre todo la necesaria flexibilidad tanto de la infraestructura eléctrica como de la propio regulación para hacerse cargo de un mundo con mucha mayor incertidumbre, pero también, con muchas más oportunidades”.

 

-Al respecto ¿cómo se debe preparar el sector distribución para sortear nuevos modelos de negocios y el desarrollo vertiginoso de la tecnología, considerando además las condiciones diferentes en Santiago y regiones?

 

“Las empresas de distribución nos estamos preparando desde hace tiempo para estos cambios. Sin duda el negocio está evolucionando, y eso requiere nuevas competencias y una nueva mirada no solo a la regulación sino a la manera en que desarrollamos nuestras relaciones laborales. Un mejor entendimiento de los clientes y sus nuevos requerimientos y actividades, un sistema de operación más flexible y dinámico, preparado para hacerse cargo no solo de los desafíos tecnológicos que hoy conocemos o podemos predecir, sino todos aquellos que vendrán. Esta realidad recuerda mucho a los cambios que en todas las industrias surgieron a partir de la modernización digital de las comunicaciones, la llegada de la internet, etc”.
Fuente: El Mercurio

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